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AHÍ ESTÁ EL DETALLE, PERO NO SE VE.


No deja de causarme estupefacción que Ahí está el detalle, dirigida en 1940 por Juan Bustillo Oro a mayor gloria de Mario Moreno, Cantinflas, ocupe el lugar número 10 en el ranking de la revista Somos. Este ranking, tan válido o minusválido como cualquier otro, se encuentra en la imprescindible página que el Tecnológico de Monterrey dedica a un cine imprescindible como el clásico mexicano. Que este film se encuentre como punta de lanza entre un decálogo poco discutible me perturba. ¿Qué ven a este film de planificación escénica torpe, de interpretaciones pobres y de predecibles consecuencias? Es verdad que, si bien la película tiene el mérito de haber sido el parto del personaje Cantinflas, su valor enormemente sentimental no se ve correspondido al mismo tiempo por una calidad dramática o interpretativa de altura. También es verdad que una película de Cantinflas tenía que ser una película para Cantinflas, ídolo procedente de la carpa y lenguaraz como él solo (pero sólo después de Groucho), pero el especial brillo de sus apariciones no consiguen salvar el desastre absoluto de una película que hace aguas por todas partes. Es más, la precariedad de la obra completa daña enormemente la proyección de su trabajo, que alcanza el apogeo en la escena climática del juicio, donde la cantinflada se convierte en exuberante, surreal, divertidísima y canónica. Sin embargo, la exigencia de la construcción dramática exige mucho más ordenamiento y cuidado de las partes (y de sus actores) hasta llegar a un clímax fílmico. Mi desconocimiento del cine de Cantinflas es absoluto, por lo que no deseo hacer juicios previos partiendo de la declaración de la página antes mencionada: “la mejor película de su larga carrera ante las cámaras”. Pues algo no encaja.

Para colmo de males, la copia en deuvedé que circula por los Sangron´s, Ínfulas de Francia y otros molecillos es la editada por Telele-visa dentro de su colección ¡Vive México! La calidad general de las copias sin restaurar que pone en circulación esta casa aconsejan cambiar el nombre de la colección a ¡Muere, México! La edición de esta cantinflada, en concreto, constituye una vergüenza absoluta y un atentado criminal contra la obra de arte: los créditos originales han desaparecido (¿se los comerían los ratones?) y han sido sustituidos por unos horroroso créditos de videaficionado que hubieran avergonzado a Ed Wood; la banda sonora de los años 40 ha sido reemplazada por una música setentera tipo Polivoces que produce espasmos de repugnancia; la fotografía de Jack Draper en esta copia no restaurada parece un abrigo de visón apolillado que luce una mendiga que sorbe sopa Cup Ramen a la lumbre de la fogata de un tambo debajo de un puente durante una noche oscura. Ahí está el detalle, sí, pero no hay quien lo vea. Y por supuesto, ni documentales sobre el film, ni información destacable sobre lo que se supone que es una joya clásica. A ciento cincuenta pesitos. Ya he comprobado que estas películas clásicas editadas por Telele-visa son las únicas del mundo que NO se ven peor compradas por 25 pesos en los tenderetes de los piratas. No me extraña que a veces la piratería entrañe filosofía: ladrón que roba a un ladrón... Ahí está el detalle.

Ahí está el detalle (1940). Director: Juan Bustillo Oro. Guión de Humberto Gómez Landero y Juan Bustillo Oro. Fotografía de Jack Draper. Música de Raúl Lavista. Escenografia de Carlos Toussaint. Montaje de Mario González y Juan Bustillo Oro. Intérpretes: Mario Moreno “Cantinflas”, Joaquín Pardavé, Sara García, Sofía Alvarez, Dolores Caramillo. 112 m. B/N. México. (**, de 4). Más información, aquí. Posted by Hello

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